A+ A A-

UNA OPTIMISTA VISIÓN SOBRE EL FUTURO DE LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ

En 2015, mientras se desarrollaba la anterior edición del Salón del Automóvil de Buenos Aires, flotaban sobre el ambiente como nubes, tormentosas incertidumbres sobre políticas arancelarias, económicas, la escasez crónica de divisas para adquirir bienes en el exterior y dificultades de todo tipo; a lo que se aunaban estrafalarias exigencias del gobierno de turno y arengas más propias de un entorno bélico previo al inicio de la madre de todas las batallas. Las furibundas campañas presidenciales hacían el resto.

En esta edición, el camino parece haberse allanado y las tormentosas nubes, desaparecido. El viento de cola de las ventas se mantiene pues, hasta el 31 de mayo, se patentaron 372.945 vehículos, o sea un 31,4% más que en igual período de 2016.

Especialistas y ejecutivos en la materia se entusiasman con una cifra que a fin de año rondaría las 800.000 unidades.

La friolera de más de cien nuevos modelos lanzados al mercado marcará el fin de este auspicioso 2017. Muchos de los modelos lanzados y por lanzar vienen equipados con tecnología de punta y reciente presentación en el Primer Mundo.

El año que viene se inicia con la producción de nuevos modelos y las inversiones que se anuncian a partir de 2019, demuestran un repunte cabal de esta “madre de industrias”.

Los temas que apuntamos se engloban en un contexto en el que la tremenda crisis económica y política de Brasil (primer comprador de nuestros productos) no coadyuva a la fabricación y las exportaciones automotrices.

El mercado de las pick-ups crece en forma sostenida y es casi un caso paradigmático en el mundo. Toyota, líder indiscutido en el segmento, tendrá rivales de un peso enorme: Nissan, Renault y Mercedes vendrán pisando fuerte en un par de años. La competencia será feroz, y favorecerá a los compradores, ya que se ofrecerán vehículos de gran calidad y rendimiento.

El auto híbrido y el eléctrico son ya una realidad irrefutable y es sólo cuestión de tiempo y desarrollo de infraestructura afín.

Citroën presentó el C4 Cactus, equipado con la planta de poder Puretech, premiada por periodistas europeos como “motor del año”, una nueva gama de vehículos comerciales y el esperado Jumpy al frente de la misma.

Admiramos en el stand de Ford, el mítico Mustang y el desarrollo del GT40, triple ganador de Le Mans, dos de cuyas carreras fueron cubiertas periodísticamente por este escriba.

Peugeot presentó la SUV 5008, fabricada en Francia con una panoplia tecnológica impresionante.

El elegante stand de Fiat nos mostró el nuevo Argo, un bonito SUV que llegará en Octubre, y la vuelta del “124”, con mucho de los “roaring sixteens” en cuanto a diseño y elegancia. 

El Golf, el impactante nuevo Passat y el Vento GLI, junto al juvenil y renovado Gol y la versión turbo del ya exitoso Up! brillaron en el inmenso stand de la gente de Volkswagen, mientras que el Trezor nos recibió en Renault con una imagen fantástica y futurista, junto al Kwid, muy visitado por el público (llegará en octubre).

El Nissan Kicks es un vehículo ciudadano que nos gustó por sus líneas, excelente terminación y espacio interior, lo mismo que la imponente Murano y el prototipo Gripz, propio de un equipo de exploración planetaria.

Honda presentó su exquisito sport NSX y nos asombramos con los dos Lotus recién desembarcados, con una impresionante relación peso/potencia.

GM nos informó con sus prototipos de su avance en materia de autos eléctricos; también estaba uno de los más famosos “muscle cars” americanos: el Camaro.

Muchos vehículos quedaron en el tintero, pero nos fuimos contentos de este Salón…y no era para menos.

Modificado por última vez en
Valora este artículo
(0 votos)
volver arriba